Sobre la planta

Ayahuasca

Una planta maestra amazónica con siglos de uso ceremonial. No es un atajo ni un espectáculo. Es un proceso que requiere preparación, respeto y disposición a encontrarte contigo mismo.

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Una medicina, no una experiencia

La ayahuasca es una preparación hecha a partir de dos plantas amazónicas — la liana Banisteriopsis caapi y las hojas de Psychotria viridis — que los pueblos originarios de la Amazonía han trabajado durante siglos como herramienta de introspección, diagnóstico y reequilibrio.

Llamarla “droga psicodélica” o “experiencia mística” es reducirla a sus efectos más superficiales. Llamarla “cura” es prometerle algo que nadie puede garantizar. Lo que la ayahuasca hace, en un contexto adecuado, es ampliar la percepción — permitiéndote ver con más claridad lo que ya está en ti.

Lo que hagas con eso depende de ti, de tu preparación, y de lo que ocurra en la integración posterior.

Una práctica que no le pertenece a nadie y a todos

La palabra ayahuasca viene del quechua — literalmente, “soga de los muertos” o “liana de los espíritus” — y su uso ceremonial se remonta al menos a varios siglos atrás entre pueblos como los shipibos, los yawanawás y los kaxinawás, entre muchos otros.

Cada tradición tiene su propio protocolo, sus propios cantos, su propia cosmovisión. No existe un solo modo correcto de trabajar con esta planta. Lo que existe es la necesidad de hacerlo con respeto.

Mi formación tiene raíces directas en la Amazonía peruana. Aprendí de maestros que a su vez aprendieron de sus maestros. No pertenezco a ningún linaje indígena — soy mexicano — y eso es algo que nombro explícitamente porque importa.

Honrar el origen de esta medicina es parte del trabajo. Apropiarse de él, fingir una identidad que no es la propia, no lo es.

Lo que ocurre en el proceso

01
A nivel físico

La liana contiene IMAO naturales que permiten que el DMT de las hojas de chacruna sea activo por vía oral. El cuerpo reacciona — a veces con náuseas, purga o intensidad física. No es un efecto secundario no deseado: es parte del proceso.

02
A nivel emocional

La planta tiene una tendencia a llevar la atención hacia lo que se ha evitado. Miedos, patrones de conducta, relaciones, decisiones pendientes. No siempre es cómodo. Frecuentemente es necesario.

03
A nivel perceptivo

Visiones, imágenes, sensaciones corporales, estados de conciencia que no tienen equivalente en el lenguaje cotidiano. No en todos los procesos ocurre con la misma intensidad — y eso no lo hace más o menos válido.

Tres cosas que conviene tener claras antes

No es una cura

Nadie puede prometerte que la ayahuasca va a resolver un diagnóstico, una adicción o un duelo. Lo que puede ocurrir — si hay preparación y disposición — es que tengas acceso a una perspectiva distinta de tu situación. El trabajo de integración es tuyo.

No es para todos

Hay condiciones físicas y psicológicas que hacen que trabajar con esta planta no sea seguro. Hay medicamentos que no pueden combinarse con ella. El proceso de contacto previo existe precisamente para evaluar esto — no como burocracia, sino como cuidado real.

No es recreativa

Quienes llegan buscando una experiencia intensa o un viaje interesante suelen encontrar algo diferente a lo que esperaban. La planta no está interesada en entretener. Está interesada — si se puede decir así — en lo que necesitas ver.

Si estás considerando trabajar con ayahuasca

El primer paso es informarte bien. El segundo es evaluar si el momento, las condiciones y el acompañamiento son los adecuados para ti. Eso es exactamente lo que trabajamos en el contacto previo.

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